A veces uno se siente solo y eso es normal. Estar solo a veces es hasta necesario.
Pasa que a veces cuando estás con un grupo de personas que conocés bien (o bueno, eso es lo que vos pensás) pensar que la soledad sería inadmisible al lado de las cosas lindas que podés vivir acompañado de otro tipo de personas que comparten una parte de vos, que las sentís cerca y no querés que se vayan nunca.
Sin embargo, en un grupo de amigos no tenés porque coincidir con todos, nadie te obliga, no tenés porque caerle bien a todos y todos no tienen porque caerte bien, sin embargo, ahí es donde entra el juego de la amistad, donde solo se necesita que algunos factores se entremezclen para que las diferencias se achiquen al punto de ser ínfimas.
A veces uno se desmotiva pensando que algunas cosas no son para siempre, pero las amistades no se deshacen, mutan, evolucionan, se transforman y en el mejor de los casos, duran más de lo que pensás, así como están.
¿Y qué si no dura para siempre? ¿Es malo que las cosas "acaben"? No lo se, eso ya entra en criterio propio.
Por mi parte, elijo disfrutar lo que tengo ahora, prepararme para disfrutar lo que viene y pensar que el pasado es simplemente un lindo recuerdo.
Gracias por tanto, amigos... los que se fueron, los que están y los que vendrán.