3.14.2014

Autobiografía



Llegué al mundo llorando y cubierto de sangre. Es  hoy en día  llegué a la apresurada conclusión de que no se si fue el mejor comienzo y que, por cierto, no me gustaría terminar de la misma forma que nací.
Nací en pleno centro de Buenos Aires, en el Hospital Británico. Mi madre todavía recuerda la cara de odio que tenía mi hermana ese día.

Aún no concluyo en si tuve una infancia totalmente normal, pero claro que fue muy buena. Inteligente, lindo, inquieto, molesto y un maestro del escondite según mis padres. Siempre tuve lo que quería, por suerte. Nunca vivi de lleno la crisis del 2001. Yo era de esos chicos que pensaba que salir a golpear una cacerola era algo divertido y alegre.

Más alla de vivir rodeado de asfalto y edificios, heredé dos cosas fundamentales de mis padres. Primero, sus gustos musicales (muy buenos cabe destacar) y segundo, el amor por viajar y conocer lo máximo posible. Ese pequeño gusto de conocer otras personas, otros idiomas... otras culturas.
Es por esto que tuve la oportunidad de visitar cientos de destinos, entre los que se encuentran, en términos "internacionales", Brasil, Alemania y Uruguay, entre otros.

Cuando era muy chico mis padres decidieron mudarse y a la vez cambiarme de colegio. Todavía me acuerdo la charla que tuvimos en el comedor de la nueva casa pero no con cual argumento fue el definitivo que hizo que me dieran ganas de dejar atrás tantos años en la misma escuela para pasarme a otra en la que no conocía a nadie.

Ya pasada esta etapa, sufrir, porque "sufrir" es la palabra que más solemos usar aunque no esté de acuerdo, la adolescencia que aún estoy viviendo a pleno no es cosa fácil. Hago deporte, estudio, como relativamente sano, soy algo adicto a usar la computadora y creo que en mi ADN falló en el momento en el que tenía que evitar que fuera el ser humano más holgazán que conozco.

De todos modos, supongo que es de agradecer el hecho de que por el momento ínfimos y contados con los dedos de una mano los hechos de mi vida por los que realmente me arrepiento.